Es muy curioso sentarse a pensar como hoy en día importa más tener mucho que tener lo mejor, pues hay que aceptarlo, todos los productos que nos venden hoy como los mejores en realidad no son. La calidad va en declive pues en pocas palabras, dejo hace mucho de ser rentable. Jugar con la publicidad engañosa y la persuasión se ha convertido en la mejor clave para el negocio, y ha favorecido fuertemente al consumismo. Y lo más triste es que juegan con nosotros sin que nos demos cuenta. Es por esto último que a este fenómeno se le conoce como "obsolescencia programada": nos vemos incitados de manera constante a comprar objetos obsoletos pues llegamos a usarlos muy poco, y los disfrutamos todavía menos, todo gracias a la manipulación característica de las empresas.
La obsolescencia programada no es algo reciente, es una práctica que las multinacionales vienen aplicando desde hace ya mucho tiempo y que se conforma a partir de la obsolescencia percibida, la obsolescencia comercial y la obsolescencia formal. Desde los años 20 comenzó a percibiese este fenómeno de la mano del surgimiento de la producción en masa pues ésta de manera directa implicaba menos calidad por mayor cantidad, lo que obligaba a los clientes a una necesidad de renovación del producto cada vez mayor. Más adelante, en los años 50, se hizo cada vez más fuerte la tendencia de la innovación pero no necesariamente relacionada con proporcionar más calidad, sino buscando jugar con los gustos de la gente y las tendencias de la época a través de los medios masivos de comunicación, renovando únicamente el diseño del producto (color, forma, material, tamaño...), y aprovechando el hecho de que las personas tienden a estar siempre en busca de lo nuevo.
Pertenecemos a una generación cuyo lema de vida es “comprar, tirar, comprar, tirar...” y así sigue de manera infinita pues nunca llegamos a un punto de satisfacción. Cuando compramos un aparato ya estamos haciéndonos preguntas como ¿cuándo saldrá el otro? ¿qué será mejor? ... en lugar de disfrutar aquello que acabamos de adquirir. Y las multinacionales promocionan ese estilo de vida creando productos imposibles de arreglar debido a pequeñas piezas irremplazables, creando la necesidad de adquirir el producto nuevo y seguramente renovado porque el anterior ya ni siquiera está en el mercado. Hoy en día todo es negocio.
La compañía Apple es un claro ejemplo de todo lo relacionado con la obsolescencia programada pues se dedica a persuadir a sus clientes a través de publicidad engañosa: la calidad del producto siempre va en declive, únicamente juegan con el deseo humano en la medida en que adaptan el objeto a la tendencia creando siempre una necesidad en el hombre. El iPhone ha evolucionado de manera invertida: a medida que aumenta el tamaño,y disminuye el peso y el ancho, su durabilidad es cada vez menor, y a pesar de eso seguimos pensando en cómo será la versión 10. Y así es con todo!
Las multinacionales no convencen utilizando argumentos, buscan constantemente persuadir manipulando emociones e influenciando a los clientes de manera inconsciente para que el consumismo aumente y se fortalezca cada día más. Debido a esto Robert Cialdini, psicólogo social, creo los 6 principios de influencia o reglas de comunicación persuasiva, aprovechando patrones de conducta interiorizados colectivamente con el fin de influir en el comportamiento, acciones y pensamientos del receptor.
Las multinacionales no convencen utilizando argumentos, buscan constantemente persuadir manipulando emociones e influenciando a los clientes de manera inconsciente para que el consumismo aumente y se fortalezca cada día más. Debido a esto Robert Cialdini, psicólogo social, creo los 6 principios de influencia o reglas de comunicación persuasiva, aprovechando patrones de conducta interiorizados colectivamente con el fin de influir en el comportamiento, acciones y pensamientos del receptor. - Reciprocidad: favor con favor se paga.
- Cuando recibimos sentimos la necesidad de devolver algo a cambio
- Ejemplo: "No hagas a otros lo que no quieres que te hagan a ti
- Coherencia: ser consecuente en lo que hace, lo que compra y en general en su comportamiento.
- Aprobación social: actuar de la misma manera en la que actúa la sociedad para conseguir su aprobación, aunque esta muchas veces este equivocada, pues actuar como el resto reduce el riesgo de desaprobación.
- “Es más fácil equivocarse con la multitud que enfrentarse a la multitud y decir la verdad”. - John Maynard Keynes
- Simpatía: vínculo, confianza.
- Siempre es más sencillo inicialmente vender algo conocido que un producto nuevo o desconocido. A la gente le gusta mantener sus costumbres.
- Autoridad: jerarquía, símbolos, poder, credibilidad.
- Ejemplos: Policía = orden, Médico = autoridad de los pacientes.
- Escasez: las oportunidades son más valiosas cuando es más difícil conseguirlas.
- Ley oferta - demanda: entre menos oferta o elevada demanda, mayor interés por parte del cliente.
- Ejemplo: ediciones limitadas o prohibición de un producto.
Estos principios son utilizados hoy por todas las multinacionales a nivel mundial pues en ningún momento presentan argumentos válidos para fomentar el consumo sino que se basan en la manipulación de clientes y en la influencia colectiva para aumentas sus ventas y promover el consumismo injustificado, aprovechando que lo nuevo es la moda y nadie quiere estar fuera de ella. Siempre hay que tener lo último para sentirse bien ... pero satisfecho jamás. Cada 4 - 6 meses nos sentimos obligados a renovar la tecnología, no solo por el hecho de que la que tenemos no sirva, sino pensando en que lo nuevo en el mercado es mejor y me va a posicionar en un mejor nivel. en realidad no. Nuestra necesidad de consumir y consumir, viene acompañada de un acto directamente relacionado tirar y tirar, y estos dos juntos únicamente llevan a la destrucción del plantea, la contaminación, y más importante aún, a aumentar la brecha de la desigualdad social. La obsolescencia programada es sinónimo de inconsciencia y poca sensibilidad de lo que pasa a nuestro alrededor. 

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