jueves, 4 de septiembre de 2014

Semana 6. ¿Libertad y autonomía?: Que la máquina decida

Para esta semana se planteó una pregunta que requiere mucha reflexión, análisis y debate debido al contexto en el que nos encontramos actualmente: la era tecnológica. La pregunta es: ¿Pueden pensar las máquinas? Y otra pregunta importante que surgiría de esta pregunta sería ¿que implicaría esto para la humanidad?

A grandes rasgos se podría decir y afirmar desde un comienzo que la maquina no puede pensar debido a su carencia de espontaneidad, creatividad, originalidad y sentimientos. Pero la discusión frente a este tema ha sido mucho más extensa y su principal representante fue el científico Alan Touring, quién se encargó de argumentar desde diferentes puntos de vista, y a través del experimento "juego de la imitación"el cual buscaba que la máquina imitara al hombre de manera natural,  por qué podría considerarse que las máquinas pueden pensar y los contra argumentos a cada uno de ellos, con el fin de brindar una respuesta confiable a esta pregunta.


Para comprender más a fondo este complejo debate es importante mencionar a grandes rasgos los argumentos y contra argumentos planteados por Touring, los cuales fueron 8: (a) teleología, (b) cabeza de arena, (c) matemática, (d) consciencia, (e) diversas capacidades, (f) Lady Lovelace, (g) continuidad del sistema nervioso, y (h) informalidad del comportamiento. La primera objeción afirmaba que los únicos seres que pueden pensar son aquellos que tienen alma, por lo tanto el ser humano sería el único ser inteligente, pero Touring garantiza que el poder de Dios tiene la capacidad de darle alma e inteligencia a la máquina. En segundo lugar se plantea (y tal ves sea la objeción más valiosa en la actualidad), que si las máquinas pensaran estas superarían la inteligencia del ser humano y comenzarían a dominarlo, pero Touring afirma que la especie humana es superior por naturaleza superior y esta superioridad no se puede ni siquiera igualar. La tercera objeción hace referencia a la incapacidad de las máquinas para contestar preguntas cuya respuesta determinada es "no se", pero Touring la contra argumenta diciendo que la imitación realizada por la maquina al ser humano permite que el aparato de respuestas incorrectas. En un cuarto aspecto, se afirma que el ser humano es el único ser capaz de realizar una acción y a la vez ser consciente de lo que esta haciendo mientras que la máquina no tiene esta capacidad, pero Alan Touring rechaza esta objeción al decir que nadie puede saber sobre el estado consciente de otra mente. Como quinta objeción se menciona que experiencias como las emociones y sentimientos no estan presentes en las máquinas pero si en los seres humanos, pero Touring dice que para responder estas preguntas solo es necesario tener en cuenta las capacidades mentales. La sexta objeción (y de igual importancia a la de cabeza de arena dentro del contexto actual) plantea que la autonomía de las máquinas es ilusoria pues estas son aparatos programados, pero Touring afirma que la autonomía del ser humano también es programada a través de la mente y por lo tanto ambos "funcionan" de manera impredecible al tener la capacidad de pasar de un conjunto de reglas a otro para su funcionamiento. En séptimo lugar se plante una objeción que hace referencia a la inexistencia de continuidad en la máquina debido a la falta de una conexión neuronal que las determine, pero como Touring considera a las máquinas en estado discreto (capacidad de pasar de un conjunto de reglas a otro para su funcionamiento) entonces estas también están en capacidad de construir este tipo de redes. Por último encontramos la objeción que menciona que existe un conjunto de reglas sociales y culturales que las máquinas no pueden tener, pero Turing hace referencia a la diferenciación entre las reglas de conducta y las leyes de comportamiento, las cuales están ancladas al instinto natural y rigen toda la diversidad humana. 

Luego de realizar todo este análisis del experimento y la argumentación planteada por Turing podríamos llegar a respaldar el resultado que obtuvo, a pesar de que en la clase se hubiera dicho lo contrario: las máquinas pueden pensar porque las máquinas tienen la capacidad de aprender. Un claro ejemplo de esto es la máquina que hoy en día consideramos multinacional pues computa texto, audio, imagen y video, y uniéndolos crea un único elemento. La verdad es que si consideramos esto como cierto, y reconocemos que la tecnología avanza de mano con el hombre, nos encontramos en un grave problema pues a pesar de que el hombre cuenta con muchas capacidades que lo diferencian de manera clara de las máquinas (intelecto, consciencia y autonomía) el avance tecnológico no solo amenaza con igualar al hombre y a la máquina, sino que plantea la posibilidad de que la máquina supere al hombre y por lo tanto comience a dominarlo, desplazando de su posición de superioridad y alterando toda lógica.  Como se dijo anteriormente, todo es posible gracias a la capacidad que tienen tanto las máquinas como los seres humanos: la capacidad de aprendizaje más allá de la simple imitación. 

Todo esto nos demuestra que no sólo debemos preocuparnos por recuperar nuestra autonomía y nuestra libertad que nos ha ido arrebatando la era tecnologica, sino que debemos preocuparnos también por garantizar nuestra superioridad intelectual que cada día se ve más opacada por las nacientes y transformadoras tecnologías que nos encaminan a vivir gobernados por la superficialidad. Estoy segura que, aunque hoy sea el sueño de muchos, ninguno de nosotros queremos llegar a un mundo dominado por las computadoras y los robots. 


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